“Si buscas la razón, no puede haber secretos en tu mente”
Solo dejo manipularme por sentimientos insaciables, donde la vida y los sueños son como la luz vacía, de fragmentos olvidados, eternos y solitarios crepúsculos, culminando en una completa tortura peor que la muerte. Esa esencia solo se produce cuando los astros arden en tristeza por sus últimos alientos de iluminación. Ya he dejado eso atrás.
He dicho adiós al miedo, ya no más su angustia imperecedera, sin corazones llenos de congoja. Ya no tengo esas alas de lágrimas que hacían nombrarme el prisionero del silencio, y las paredes ahora ceden por el agua de aquel océano que ha esperado siempre mi regreso, mi lento despertar.
La noche de neón cae directamente sobre mi ser, que me recuerda nunca más seguir mi fatalismo, pues la miel de su ventana hace que todo sea completamente diferente, su esencia simplemente es tan pura y complementa todos mis pensamientos, ¿tan maravillosa es la realidad?
Tan resplandeciente es la oscuridad, que redefine mi significado hacia la vida. No importa si es tan solo un momento espontáneo, hasta pena dentro de mí se abre por tu universo, amarte constantemente, y no importaría una respuesta contradictoria. Que grandioso nuevo ideal, único y primero en experimentarlo, con sus respectivas enemistades demoniacas, al lado de los años dorados, pues libertad, algo que nos hace humanos.
Jamás volveré a ser el mismo.





